Cómo trabajamos, paso a paso

Etapas, plazos y límites reales de una estadía gestionada

Cada reserva avanza por fases concretas: consulta, verificación de disponibilidad, confirmación de condiciones y seguimiento hasta la salida. No hay atajos ni confirmaciones instantáneas fuera de horario. Esta línea de tiempo muestra qué ocurre en cada tramo y qué necesitamos de tu parte para no frenar el proceso.

Recibimos tu consulta con destino, fechas aproximadas y cantidad de personas. Respondemos con las opciones que encajan en ese rango y pedimos los datos que falten antes de avanzar. Si el destino está fuera de nuestra cobertura, lo decimos en ese momento y no dejamos la conversación abierta.

Consulta inicial y encuadre

Verificamos disponibilidad real con los alojamientos, no con calendarios desactualizados. En temporada alta esto puede llevar más de un día hábil, sobre todo en Bariloche, El Calafate o la costa atlántica en enero. Te informamos el estado aunque todavía no haya confirmación firme.

Chequeo de disponibilidad

Cuando hay una opción viable, enviamos condiciones: tipo de unidad, servicios incluidos, horarios de check-in y check-out, política de cancelación y requisitos del anfitrión. Recién después de tu conformidad se reserva. No bloqueamos plazas sin respuesta tuya.

Condiciones y confirmación

Antes de la llegada enviamos los datos de acceso, el contacto directo del alojamiento y las indicaciones para el traslado desde el aeropuerto o la terminal. Si surge un cambio de última hora, lo comunicamos por el mismo canal por el que veníamos hablando.

Preparación de la llegada

Durante la estadía quedamos disponibles para resolver inconvenientes con el alojamiento. Al finalizar, pedimos un breve comentario sobre lo que funcionó y lo que no. Ese retorno se usa para ajustar qué opciones recomendamos en cada destino la temporada siguiente.

Seguimiento y cierre

Qué damos por entendido y qué no en cada etapa

Inicio del conteo Los plazos de cada etapa empiezan a contar desde la confirmación escrita y la entrega de los datos mínimos: destino, fechas aproximadas, cantidad de personas y tipo de alojamiento buscado. Sin esos datos, la etapa queda en espera y no se computa como iniciada.
Disponibilidad y temporada La disponibilidad que mostramos corresponde al momento de la consulta. En destinos como Bariloche, Mendoza o la costa atlántica, la oferta cambia rápido en temporada alta. Una opción vista hoy puede no estar mañana, y eso no se considera un incumplimiento.
Revisión de opciones Cada propuesta se entrega con datos concretos: ubicación, distancia a puntos de interés, servicios activos y condiciones de ingreso. No enviamos listados sin contexto. Si una opción no encaja, se descarta y se explica por qué, en lugar de acumular alternativas sin criterio.
Cambios de fechas Un cambio de fechas reabre la búsqueda desde el inicio. No se traslada automáticamente lo ya revisado, porque la disponibilidad y las condiciones varían. Avisar con antelación razonable permite rearmar la propuesta sin perder el trabajo previo.
Qué no incluye el acompañamiento No gestionamos pagos directos a los alojamientos, no reservamos transporte aéreo o terrestre, y no intervenimos en reclamos posteriores al check-in. Nuestro rol termina en la coordinación previa y en dejar todo claro antes de la llegada.
Comunicación Las respuestas se dan por los canales acordados al inicio. Fuera de horarios de atención, los mensajes se responden al día siguiente hábil. Esto aplica también a consultas urgentes: no hay guardia permanente.

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.